
Retrato de una dama
Ficha
La historia
Hacia 1460, en los Países Bajos, las mujeres elegantes se afeitaban el nacimiento del pelo para que la frente pareciera más alta, y esta joven hizo lo mismo. Sobre un cono bajo de color amarillo lleva un velo fino, doblado y prendido en forma de M. El pintor fue más allá y le subió las orejas para alargarle el cuello. El vestido es de lana marrón, una pieza roja rellena el escote en V y un cinturón de seda morada le ciñe la cintura. Va bien vestida, sin lujo, y quizá pertenecía a la pequeña nobleza. Su nombre se desconoce. La tabla procede del taller de Rogier van der Weyden, pintada por un ayudante o un seguidor. Hay un detalle que falta en los retratos conservados del propio Rogier. La modelo y el marco proyectan sombras tenues sobre el fondo oscuro.


