
Vincent van Gogh, A Pair of Shoes, 1886. Wikimedia Commons. · PD
Un par de zapatos
Ficha
La historia
En el otoño de 1886, recién llegado a París, Van Gogh compró en un mercadillo un par de botas de obrero para usarlas en un bodegón. Le parecieron demasiado nuevas y relucientes para un buen cuadro, así que se las calzó y anduvo con ellas durante semanas por las calles embarradas de la ciudad, hasta dejarlas gastadas y sucias como las quería. Solo entonces las pintó, viejas y deformadas, sobre un fondo neutro y sin nada que las acompañe. Muchos han visto luego en esas botas fatigadas un reflejo de su vida difícil. Van Gogh repitió el motivo varias veces entre 1886 y 1887, y este ejemplar se guarda en el Museo Van Gogh de Ámsterdam.




