
Estanque rodeado de árboles y dos cazadores persiguiendo una liebre
Ficha
La historia
En la Holanda del siglo XVII no cualquiera podía salir a correr liebres. La caza era un privilegio reservado a la nobleza y a quienes tenían licencia, así que los dos hombrecillos que aparecen en el altozano, bajo el gran roble, son gente de cierta posición. Cuesta encontrarlos. Uno de ellos señala, y más abajo un gran perro blanco chapotea en el agua detrás de una liebre que apenas se distingue. Una sola pincelada blanca a sus pies sugiere un segundo perro que espera su turno. Ruisdael pintó este lienzo grande hacia 1665, y la National Gallery destaca en él una quietud poco habitual en su obra. Las nubes parecen suspendidas sobre el bosque y las hojas no se mueven. El tronco del roble se retuerce en una doble curva entre los troncos rectos que lo rodean, y a la derecha un árbol muerto enseña su corteza plateada. En la orilla del estanque brotan juncos nuevos alrededor de un tronco podrido, y los capullos pálidos de los nenúfares descansan sobre sus hojas.




