
Una balandra con pasajeros navegando con viento en popa
Ficha
La historia
La Sociedad de Arte de Copenhague, la Kunstforeningen, compró este lienzo al propio Eckersberg en 1831. No era para colgarlo en su sede. La sociedad adquiría cuadros para sortearlos entre sus socios, y la papeleta ganadora fue la de Theodor Herman Jütting, un comerciante de origen holandés que era cónsul en Elsinor. Sus descendientes lo conservaron casi 90 años.
En 1919 un grupo de aficionados daneses encabezado por Karl Madsen, director del museo nacional de arte de Copenhague, lo compró a los herederos y lo regaló al Louvre en señal de gratitud. Durante la guerra, Francia había embargado otro Eckersberg, el retrato de las dos hijas mayores de Nathanson, junto con los bienes de su dueña alemana, y acababa de levantar el embargo para que el cuadro viajara a Copenhague.
La vista está tomada cerca de Kalvehave, en Selandia, mirando hacia la isla de Møn. En la popa se lee el nombre de la balandra, Lykkens Prøve, algo así como «la prueba de la suerte», y el patrón saluda sombrero en mano.




