
Gerard ter Borch · CC0
Mujer tocando el laúd tiorbado y un caballero
Ficha
La historia
Diez años antes de esto, en 1648, ter Borch estaba en Münster pintando la ceremonia en que España reconoció por fin la independencia holandesa y ponía fin a ochenta años de guerra. Hacia 1658 los soldados habían vuelto a casa, y aquí vemos a uno de ellos, un caballero sentado, con la espada tendida sobre la mesa, mientras escucha a una joven tocar la tiorba, un laúd de mástil largo. Lo que pasa entre ambos queda deliberadamente en suspenso. Ella podría ser una muchacha honesta o una cortesana, y a su alcance hay un cancionero, de esos que se regalaban los amantes. Ter Borch trabajaba estos pequeños silencios mejor que casi nadie, encajando las dos figuras para que hablen las miradas. Cerca reposa un reloj de bolsillo, único objeto que recuerda que la hora corre.



