
Adoración del Niño
Ficha
La historia
Hacia 1500, en Florencia, las familias acomodadas encargaban pinturas redondas, los llamados tondos, para la devoción dentro de casa. Piero di Cosimo pintó esta, de 140 centímetros de diámetro, después de 1510, ya al final de su carrera. Conviene mirarla despacio. En el manto azul de la Virgen brilla un broche en forma de estrella, alusión al himno «Ave maris stella», que la invoca como estrella del mar. El Niño abraza una pequeña cruz y descansa sobre un paño blanco, dos anuncios de la Pasión. Una paloma blanca se ha posado en la viga de la ventana, y por esa abertura se ve a san José guiando al buey y al asno entre colinas. Durante siglos los inventarios Borghese atribuyeron la tabla a otros pintores, entre ellos Rafael, hasta que el estudioso Gustavo Frizzoni reconoció en 1880 la mano de Piero.




