
Adoración del Niño
Ficha
La historia
Hacia finales del siglo XV, Florencia ya conocía de cerca la pintura del norte. En 1483 había llegado de Brujas el gran retablo del flamenco Hugo van der Goes, encargado por el banquero Tommaso Portinari, con unos pastores de rostros curtidos y toscos. En esta tabla redonda, pintada en Florencia en esos mismos años, el museo señala un acento nórdico precisamente en san José y en los pastores. José, de barba gris, se apoya en su bastón, y dos hombres asoman por el borde de la cabaña, uno con un cordero. El Niño, tendido sobre un paño rojo, se estira hacia el pequeño san Juan Bautista. Un estudio de 1992 atribuyó además a este pintor sin nombre algunos frescos de los aposentos del papa Alejandro VI en el Vaticano, pintados entre 1492 y 1494. La tabla no está expuesta en este momento.