
Adoración del Niño con los santos José, Jerónimo, Hilarión, Magdalena y ángeles
Ficha
La historia
En lugar de un establo, Lippi deja al Niño recién nacido sobre la tierra desnuda de un paraje rocoso, en el borde del manto extendido de su madre, mientras la Virgen se arrodilla a adorarlo. Es una Natividad silenciosa, al aire libre. A su alrededor reúne a santos que también habían vivido en el desierto, Jerónimo golpeándose el pecho con una piedra y el ermitaño Hilarión, junto a José y María Magdalena, mientras en lo alto los ángeles sostienen una filacteria con las palabras Gloria in excelsis Deo. La tabla se pintó hacia mediados de la década de 1450 para un convento florentino, destinado a mujeres que se habían apartado del mundo. Una limpieza de 2010 retiró un viejo barniz oscurecido y devolvió la frescura del color, los azules limpios y el verde de la hierba que habían quedado apagados durante generaciones.




