
Adoración de los Reyes Magos (interior); Florecimiento de la vara de José y Desposorios de la Virgen (exterior)
Ficha
La historia
Hacia 1460 alguien encargó este ala de retablo, pintada por ambas caras sobre madera de pino cembro y que conserva su marco original. En la cara interior, el más anciano de los tres Reyes Magos ha dejado su corona en el suelo y se arrodilla para besar el pie del Niño. El segundo se está quitando la corona, y el más joven, de largos rizos, espera con un recipiente de oro. Su séquito se apiña bajo estandartes, uno con una media luna, signo habitual en la pintura de la época para las gentes de Oriente. José aparece en un extremo, detrás de María. La cara exterior cuenta cómo María fue dada en matrimonio. Según la leyenda, los hombres solteros del linaje de David dejaron cada uno una vara sobre el altar del Templo, y aquel cuya vara floreciera sería su esposo. Floreció la de José.