
Peter Paul Rubens, Adoration of the Magi, 1624. Wikimedia Commons. · PD
La adoración de los Reyes Magos
Ficha
La historia
En 1624 la abadía de San Miguel de Amberes celebraba sus quinientos años, y hacía poco un incendio había dañado su iglesia. El abad Matthæus Yrsselius encargó entonces a Rubens, el gran pintor de la ciudad, un retablo para el altar mayor, pagado en dos plazos de setecientos cincuenta florines. Rubens despliega la escena como una ópera: los tres reyes y su séquito irrumpen entre columnas y telas, y el más anciano se arrodilla ante el Niño mientras la luz cae desde el lado de la Virgen. Cuentan que el maestro cubrió este lienzo colosal en apenas un par de semanas, con pinceladas rapidísimas; al estudiarlo de cerca en 2007, los expertos confirmaron que lo pintó enteramente de su mano. Mide casi cuatro metros y medio de alto.




