
Peter Paul Rubens, Adoration of the Magi, 1616. Wikimedia Commons. · PD
La adoración de los Reyes Magos
Ficha
La historia
Hacia 1617, en Amberes, Rubens dirigía su taller como una empresa próspera, con grabados y tapices que llevaban sus composiciones por toda Europa. La pista de este cuadro está en su forma. La mayoría de las Adoraciones se levantan altas sobre un altar, pero esta es ancha, montada como un escenario, lo que hace pensar que se pintó para una casa particular y no para una iglesia. En ese espacio amplio Rubens amontona todo el episodio: los tres reyes con mantos pesados, sus criados, camellos y caballos que se agolpan en la penumbra hacia el niño, y la luz de las antorchas prendiendo en el oro, las armaduras y la piel. En 1698 el elector de Baviera lo compró en Amberes junto a una docena de obras más de Rubens. Con el tiempo este se separó del resto y acabó en Lyon.




