
Después de la huelga
Ficha
La historia
Los últimos años de la década de 1880 fueron duros en las ciudades del carbón y el hierro del sur de Bélgica, donde Toorop vivía y exponía entonces. Las huelgas por los salarios y contra el hambre se respondían con tropas, y en lugares como Charleroi acababan en sangre. Este cuadro muestra lo que vino después. Un hombre y un muchacho se llevan a un obrero muerto o malherido, y detrás va una mujer con un niño en brazos, el niño vestido de blanco. Toorop había vuelto de Londres admirando a William Morris, que quería un arte hecho para la gente común, y aquí aplica esa idea a un hecho real, pintado con los pequeños toques de color que había tomado del entonces nuevo puntillismo. Mantiene el horizonte alto y los tonos apagados, violetas, grises y pardos, y confía todo el peso de la escena a un puñado de figuras.




