
Alejandro Rondanini
Ficha
La historia
Johann Joachim Winckelmann, el erudito alemán del siglo XVIII que contribuyó a fundar la arqueología clásica, llamó a esta estatua el único retrato verdadero de Alejandro Magno. Estaba entonces en el Palazzo Rondanini de Roma, y en 1814 la compró el príncipe heredero Luis de Baviera para el museo de escultura que proyectaba en Múnich.
Un joven héroe se apoya con elasticidad sobre la pierna izquierda, con el pie derecho adelantado sobre un escalón y el torso algo inclinado hacia delante. Los brazos se han perdido y probablemente se extendían al frente. Sobre el centro de la frente el pelo se levanta en el mechón alzado que distingue los retratos de Alejandro.
Los arqueólogos de antes veían al rey subiendo a su carro, arengando a sus soldados o dominando con la espada el campo de batalla. Según el museo, la investigación reciente se ha alejado de esa lectura y la mayoría ve hoy a Aquiles, quizá recibiendo de su madre, la diosa marina Tetis, sus nuevas armas, en una postura que los vasos del sur de Italia del siglo IV a. C. repiten tal cual. Quedan por explicar los rasgos de Alejandro. Alejandro hacía remontar su linaje materno a Aquiles, y al pasar a Asia visitó primero la tumba del héroe en Troya. El museo sugiere que la estatua podría representar a los dos a la vez. Este mármol es una copia romana del siglo II d. C. de una obra del clasicismo tardío de hacia el 330 a. C., hecha cuando Alejandro aún vivía y combatía en Persia.




