
Apolo del Belvedere
Ficha
La historia
El Apolo del Belvedere volvió a exponerse en octubre de 2024 con una mano izquierda nueva que, al mismo tiempo, es muy antigua. Había salido de las salas en diciembre de 2019, cuando el personal del museo detectó finas grietas en sus piernas. En los años cincuenta, entre las ruinas del palacio imperial de Baia, en el golfo de Nápoles, se habían hallado fragmentos de vaciados de yeso que un taller romano sacó directamente de estatuas griegas famosas. Uno de ellos, una mano izquierda, procede de un vaciado del original en bronce de este mismo Apolo, y una copia suya sustituye ahora a la mano añadida en el Renacimiento.
El mármol también es una copia. Lo labró un taller de Roma en las primeras décadas del siglo II después de Cristo a partir de un bronce hecho en Grecia hacia el 330 antes de Cristo, probablemente por el ateniense Leócares, que trabajó además en el Mausoleo de Halicarnaso. El dios acaba de disparar una flecha con el arco que sostenía esa mano. La estatua apareció en Roma en 1489, el cardenal Giuliano della Rovere, futuro Julio II, la adquirió enseguida y en 1508 ya consta en el Belvedere. En 1532 y 1533 el escultor Giovannangelo Montorsoli le hizo un brazo izquierdo y un antebrazo derecho nuevos.
Los restauradores colocaron además un soporte de fibra de carbono detrás de la figura, anclado al plinto, que descarga unos 150 kilos de las piernas agrietadas. Antonio Canova ya le había puesto un apoyo parecido cuando volvió de París en 1816.




