
Alegoría de la Escultura
Ficha
La historia
La escultura es el arte más difícil de ensalzar con la pintura. Un pintor que quiere lucirse suele recurrir al cielo, a la lejanía, al horizonte remoto, a todo aquello que un cincel no puede hacer. Aquí el veneciano Pellegrini toma el asunto contrario y personifica a la propia Escultura, la figura que en la vieja iconografía sostiene un mazo y una pequeña estatua modelada, las herramientas que dan forma sólida. La pintó hacia 1725-1730, con la pincelada suelta y luminosa de su madurez, de modo que el más físico de los artes aparece en la factura más ligera posible. El lienzo es grande, casi 144 por 133 centímetros, y es la pareja de su Alegoría de la Pintura. De las dos, esta Escultura es la que suele quedarse en los depósitos del museo antes que en las salas.




