
Giuseppe Arcimboldo · PD
Alegoría del verano
Ficha
La historia
Hacia 1480, jóvenes pintores en Roma empezaron a descolgarse con cuerdas en las salas enterradas de la Domus Aurea de Nerón. Los techos que encontraron, poblados de criaturas mitad humanas y mitad vegetales, dieron a Europa un nuevo ornamento, llamado grutesco por aquellas estancias que parecían grutas. A mediados del siglo XVI esos seres híbridos cubrían en toda Italia muros de palacios, grabados y cerámicas. El museo sitúa las cabezas de Arcimboldo en esa estirpe, como continuación de la antigua tradición de seres fantásticos compuestos. Su versión sigue una regla más estricta. En el Verano cada parte del rostro procede de una sola estación, de lo que dan los meses de calor. La tabla, pintada al óleo, mide algo menos de 70 centímetros de alto, y el museo la fecha entre 1555 y 1560 aproximadamente.




