
Vincent van Gogh, Almond Blossom, 1890. Wikimedia Commons. · PD
Flores de almendro
Ficha
La historia
A finales de enero de 1890, en el sur de Francia, Vincent van Gogh recibió una noticia desde París. Su hermano Theo había tenido un hijo y le había puesto su nombre, Vincent. Desde el sanatorio de Saint-Rémy, donde se reponía de sus crisis, se puso a pintar de inmediato para celebrarlo. Eligió un almendro, de los primeros árboles que florecen al terminar el invierno, y llenó la tela de ramas abiertas contra un cielo azul liso, con la mirada puesta en las estampas japonesas que coleccionaba. Quería que el cuadro colgara sobre la cuna del recién nacido. La familia lo conservó siempre, y aquel sobrino, Vincent Willem, acabaría fundando el museo de Ámsterdam que hoy lo guarda. Pocas semanas después de terminarlo, Van Gogh volvió a enfermar.




