
Paisaje alpino
Ficha
La historia
El lienzo mide poco más de un metro de alto y dos metros y medio de ancho, y dentro cabe un país entero. Un valle se abre entre montañas, hay un castillo sobre un risco, jinetes de cacería, hombres pescando, figuras que pasean, plantas y pájaros detallados uno a uno. La vista se toma desde un punto en el que nadie podría ponerse, muy por encima de todo.
El Prado data la pintura entre 1600 y 1615. Para entonces ese panorama heredado de Patinir tenía ya casi 100 años y estaba pasando de moda. Los pintores más jóvenes de Amberes bajaban el horizonte y se acercaban a los campos, los caminos y las aldeas, mientras Verhaecht seguía construyendo la vista antigua, con el pardo delante, el verde en el centro y el azul al fondo.
Arriba, en el eje central, hay un escudo. Alguien encargó el cuadro e hizo pintar en él sus armas, y el museo advierte que no se ha identificado. En 1794 el lienzo figura en el inventario del Palacio del Buen Retiro de Madrid, con el número 361.