
Anciano con una cantimplora de peregrino
Ficha
La historia
Durante casi todo el tiempo que lleva en Gran Bretaña, este viejo pasó por español. Una etiqueta en el reverso dice que perteneció a Louis-Pierre de Montbrun, general de los ejércitos de Napoleón en España, y en la colección Cook de Richmond el lienzo se tenía por un Velázquez. Más tarde se le buscó origen en el norte de Italia, cerca de Giacomo Ceruti y Giacomo Francesco Cipper, pintores lombardos de mendigos y vagabundos. Hoy la National Gallery lo da a Pietro Bellotti y lo sitúa probablemente en la década de 1650, cuando miembros de la corte española en Venecia y Milán le encargaban obras.
Se apoya en una muleta, vestido con harapos remendados, y sostiene una cantimplora de peregrino de barro, con los cordones para atarla a la cintura colgando por un costado. Baja la mirada hacia un globo en el que hay pintada una posada campestre al anochecer, quizá una alusión a la sabiduría del viajero viejo que ha visto mundo.