
Andrómeda encadenada a la roca por las nereidas
Ficha
La historia
Muchos pintores muestran este mito en el momento del rescate, cuando el héroe Perseo se lanza sobre el monstruo marino. Théodore Chassériau eligió el instante anterior, cuando las nereidas, ninfas del mar, encadenan a Andrómeda a la roca. Su madre, la reina Casiopea, había presumido de ser más bella que ellas, y quien paga es la hija. El pelo negro de Andrómeda ondea al viento y sus ojos están muy abiertos de miedo, mientras las ninfas, con la mirada baja, cierran los grilletes y manejan las cadenas con toda calma. Chassériau lo firmó y fechó abajo a la izquierda en 1840, y lo expuso en el Salón de 1841. Después pasó casi 150 años en manos privadas, primero en las del coleccionista Eugène Piot, hasta que el Louvre lo compró en 1986. Cuelga en el ala Sully, en una sala dedicada a Delacroix.




