
Henri Rousseau · CC-BY-SA-4.0
Los pescadores de caña
Ficha
La historia
En agosto de 1908, el aviador estadounidense Wilbur Wright asombró a Francia con sus vuelos públicos cerca de Le Mans. Por primera vez, mucha gente veía volar una máquina más pesada que el aire. Ese mismo año Henri Rousseau, el aduanero que aprendió a pintar solo, situó esa novedad en lo alto de una escena de lo más tranquila. Unos pescadores de caña, sentados a la orilla de un río frente a unas casas de los suburbios de París, y arriba, en el cielo, el biplano de los hermanos Wright. El cuadro es pequeño, apenas 46 por 55 centímetros, y todo en él tiene la rigidez encantadora de su estilo naíf. Rousseau moriría en 1910, y este avión diminuto es uno de los pocos guiños a la técnica moderna en toda su obra.




