
Anna hojeando una carpeta de grabados
Ficha
La historia
Detrás de la gran hoja asoma Anna, la hijastra de la pintora, que tenía siete años. Laura Alma-Tadema la retrató en Londres en 1874. Tres años antes se había casado con el padre de la niña, el pintor Lawrence Alma-Tadema, y solo un año antes había expuesto por primera vez su propia obra. La tabla es diminuta, apenas algo más de 11 centímetros de alto, y en ella casi no hay color. Negro, blancos y ocre, como en los grabados de la carpeta, y apenas un pálido dibujo azul en el papel pintado. La estampa es tan grande que la niña tiene que sostenerla con las dos manos, y aun así solo se le ve media cara. En la esquina inferior, Laura firmó, fechó y añadió «Op. VI», siguiendo la costumbre de su marido, que numeraba sus cuadros como un compositor numera sus obras. De mayor, Anna también se dedicó a la pintura.