
Armas y pertrechos de guerra
Ficha
La historia
En 1746 un inventario de La Granja, el palacio real de la sierra de Segovia, anotó este lienzo en la pieza de cubiertos. Era de Isabel de Farnesio, segunda mujer de Felipe V y la compradora de cuadros más tenaz de aquella casa. Los montones de pertrechos de guerra como este eran una especialidad de Amberes, y en Amberes trabajaba Boel. Dispone un cañón sobre su cureña, una espada larga cruzada en primer término, armaduras de acero volcadas en el suelo, un timbal caído de lado y una trompeta, más de tres metros de todo ello, ordenado para la vista y no para el uso, y a la izquierda un perro de pie que mira fuera del cuadro. El museo no fecha la obra con más precisión que el siglo XVII, y no la tiene expuesta. Abajo a la izquierda sigue legible sobre la pintura el número 567, el que llevó en La Granja y después en Aranjuez, donde en 1818 colgaba en la pieza de cubierto del rey.