
Astrea abandona la Tierra
Ficha
La historia
Unos 20 años después de pintar para los Médici el regreso de Astrea, Rosa, ya asentado en Roma, volvió a la misma diosa para mostrar su partida. Los poetas antiguos le habían dejado una última parada. Virgilio cuenta en las Geórgicas que la Justicia, al abandonar la tierra al final de la edad de hierro, dejó sus últimas huellas entre los campesinos, y esta alta tela de hacia 1665 muestra esa despedida. Astrea se eleva del suelo, y las fasces, el haz de varas de la autoridad romana, y su balanza quedan con un campesino justo que sostiene una gavilla. El museo ve en ella dos ánimos a la vez, un mundo hundido en la ruina moral y la esperanza de que la vida sencilla del campo devuelva tiempos mejores. El cuadro dio un largo rodeo. En 1824 estaba en Florencia, en 1840 lo compró en Génova un coleccionista inglés, y siguió en Inglaterra hasta que el Kunsthistorisches Museum lo adquirió en 1988, casi dos siglos después de que la Astrea florentina llegara a Viena.




