Augusto y la Sibila de Tíbur
Ficha
La historia
Cuando se pintó esta tabla, en 1930, la escena que muestra tenía ya casi 500 años. Es una copia cuidadosa que Gertrud Bock-Schnirlin hizo de una pintura que Konrad Witz realizó hacia 1435 para el retablo del Espejo de la Salvación de Basilea. El asunto procede de una leyenda medieval. La Sibila Tiburtina, una profetisa, está junto al emperador romano Augusto y señala al cielo, donde se ha abierto una visión de la Virgen con el Niño. Según el relato, a Augusto, a quien el Senado quería venerar como a un dios, se le mostró en cambio al rey mayor que aún había de venir, y rechazó ese honor. El retablo de Witz se desmontó más tarde y sus tablas se dispersaron. El Kunstmuseum Basel conserva la mayor parte de lo que se salvó, aunque el original de esta misma escena cuelga hoy en Dijon, en el este de Francia.