
Kuzma Petrov-Vodkin · PD
El baño del caballo rojo
Ficha
La historia
Cuando Petrov-Vodkin pintó este caballo imposiblemente rojo en 1912, faltaban dos años para la guerra mundial y cinco para la revolución rusa. Un muchacho desnudo lo conduce al agua, y el animal, de un rojo encendido, ocupa casi todo el lienzo. Ese color no es un capricho: el pintor lo tomó de los viejos iconos rusos, donde los caballos de san Jorge arden con el mismo tono. Buscaba unir la tradición del icono con la pintura moderna, y el resultado lo hizo famoso de la noche a la mañana. Años después, tras la caída del imperio, muchos vieron en aquel caballo rojo un presagio de lo que se avecinaba. Hoy cuelga en la Galería Tretiakov de Moscú.