
Piet Mondrian · PD
Playa con tres o cuatro espigones en Domburg
Ficha
La historia
En 1909 Mondrian pasaba los veranos en Domburg, un pequeño balneario de la costa de Zelanda, y ese mismo año ingresó en la Sociedad Teosófica, atraído por la idea de que tras el mundo visible había otro más simple y ordenado. Algo de eso se siente aquí. La playa, el mar y el cielo quedan comprimidos en unas pocas bandas horizontales anchas, y los espigones que se adentran en el agua se reducen a trazos cortos que rompen la calma. Construyó la superficie con pequeños toques de color aprendidos de los luministas que trató en la costa. Sigue siendo un lugar real, pintado en pequeño formato, poco más de 40 centímetros de ancho, años antes de que las líneas rectas se apoderaran del todo de su obra.




