
Crátera de campana con Nike y una mujer corriendo
Ficha
La historia
El Colegio Romano, la gran escuela de los jesuitas en Roma, recibió en 1651 una donación de antigüedades, y el jesuita alemán Atanasio Kircher levantó con ella un museo. Llegó a ser una de las colecciones más célebres de la Europa del siglo XVII, donde convivían piezas antiguas, máquinas y rarezas, y durante dos siglos siguió sumando objetos cuyo lugar de hallazgo nadie anotó. Esta crátera, el recipiente donde se mezclaba el vino con agua, es uno de ellos.
En 1913 una orden ministerial repartió el Museo Kircheriano, y sus antigüedades etruscas y afines pasaron a Villa Giulia, donde la crátera sigue expuesta en las salas de la colección Kircher.
La pintó en Atenas, hacia el 450 a. C., el Pintor de Aquiles. En una cara vuela Nike, la diosa alada de la victoria, con una antorcha sobre un ciervo que corre, y vuelve la cabeza. En la otra corre una mujer que también mira hacia atrás. Ya en la Antigüedad la crátera se rompió y alguien la reparó, taladrando pequeños orificios para grapas de metal.