
Francisco Goya · PD
La gallina ciega
Ficha
La historia
Goya pintó esto en 1788 como modelo para un tapiz destinado a un dormitorio del palacio de El Pardo. En un prado junto a un río, un grupo de jóvenes juega a la gallina ciega: uno, con los ojos vendados y una cuchara de madera en la mano, tantea el aire mientras los demás bailan a su alrededor en corro. Van vestidos de majos y majas, el traje popular que los aristócratas se ponían por gusto. El juego tenía fama de aludir a la ceguera del amor, a dejarse llevar sin ver. Fue de los últimos cartones alegres que pintó: pocos años después, en 1792, una grave enfermedad lo dejó sordo para el resto de su vida.




