
Ramo de flores en un jarrón de barro
Ficha
La historia
El jarrón es lo más humilde del cuadro, una simple vasija de barro pardo sobre un saliente, y casi todo lo que asoma por encima era caro. Hacia 1609, cuando Jan Brueghel el Viejo lo pintó, flores nuevas como el tulipán llegaban a los Países Bajos desde Oriente y se pagaban a precio alto. Un ramo pintado le daba al coleccionista flores difíciles de conseguir. Sobre el fondo oscuro, Brueghel no buscó una profundidad real. Colocó cada flor como un ejemplar de estudio, girada para que se vea bien, y el ramo se abre en abanico. En el centro, rosas. Una campanilla de invierno se inclina hacia las aguileñas, encima hay narcisos, una flor de manzano parece flotar y a la derecha se estira un tulipán jaspeado. Arriba del todo, dos lirios gris azulado, una flor a la que entonces llamaban Reina del Cielo y asociaban con la Virgen. Por todas partes andan insectos. En el saliente, un escarabajo llega por la izquierda mientras otro se marcha por la derecha.




