
Francisco Goya · PD
Muchachos trepando a un árbol
Ficha
La historia
En 1790 el nuevo rey, Carlos IV, encargó tapices para su despacho en el real sitio de El Escorial, y pidió expresamente asuntos campestres y jocosos. De ahí salió esta escena de tres niños pobremente vestidos que se encaraman a un árbol, quizá para coger nidos, con un paisaje de montaña a un lado y la mole de un castillo medieval al otro. Lo que se ve no era la obra final. Es el modelo a tamaño real que los tejedores de la Real Fábrica copiaban en lana, y el tapiz resultante debía ir sobre una puerta del despacho, a la altura en que uno ya no se fija. Goya lo pintó entre 1791 y 1792 y fue el último trabajo de este tipo que hizo en su vida. De los siete cartones de aquella serie el Prado conserva cinco.




