
Henri Matisse · PD
Carmelina
Ficha
La historia
Cuando el Museo de Bellas Artes de Boston compró este cuadro, no tenía ninguna intención de colgarlo. Su conservador Philip Hendy, que luego dirigiría la National Gallery de Londres, adquirió en 1931 un lote de 24 obras modernas para lo que el museo llamaba su colección de Reserva, piezas para que las estudiaran los alumnos pero consideradas impropias de las salas públicas. Carmelina iba en ese lote, y su número de inventario todavía empieza por RES. Matisse la había pintado en 1903 en su estudio de París, una modelo sentada desnuda, de frente, que nos mira sin rodeos. Parte de lo que incomodaba está en el espejo del fondo. En él se distinguen su espalda y, con camisa roja, al propio pintor trabajando, de modo que el lienzo enseña los dos lados de la sesión a la vez. El cuadro ya se había visto en Londres en 1912, prestado por la galería parisina Bernheim-Jeune a la segunda exposición postimpresionista de Roger Fry. Boston lo compró en la galería neoyorquina de Pierre Matisse, el hijo del pintor.




