
Caspar David Friedrich · PD
Acantilados de creta en Rügen
Ficha
La historia
En enero de 1818 Caspar David Friedrich se casó, con más de 40 años, con Caroline Bommer, unos 20 años más joven. Ese verano viajaron de luna de miel a la isla de Rügen, en el Báltico, y de ahí salió este cuadro. Tres figuras se asoman al borde de un acantilado de tiza blanquísima: la mujer del vestido rojo que señala hacia abajo es casi con seguridad Caroline, y el hombre que se agarra al suelo mirando al vacío, el propio pintor. El mar queda al fondo, altísimo, casi vertical. Friedrich convirtió su viaje de novios en una imagen de tres personas al filo del abismo.




