
Caspar David Friedrich · PD
La abadía en el robledal
Ficha
La historia
Friedrich pintó esta abadía entre 1809 y 1810, cuando buena parte de Alemania vivía bajo la ocupación de las tropas de Napoleón. Es un atardecer de invierno. Sobre la nieve gris se alzan los robles pelados y las ruinas de una iglesia gótica, apenas un muro con su ventanal roto. Por abajo, minúsculos, unos monjes llevan un féretro hacia el arco de la ruina, y a su paso queda una tumba abierta en el suelo helado. Todo el cuadro empuja la mirada hacia arriba, del cementerio en sombra al cielo pálido, en un silencio casi religioso. En la Alemania humillada de aquellos años, esas ruinas y esos robles cargaban también un sentimiento patriótico. La obra se expuso en la Academia de Berlín en 1810, junto a Monje frente al mar, y el rey de Prusia, Federico Guillermo III, compró las dos telas. Sobre el arco de la iglesia derruida todavía se distingue, en pie, un crucifijo.




