
El canciller Florius Senesius
Ficha
La historia
En mayo de 1935 Bolonia abrió en 22 salas de su ayuntamiento una exposición dedicada a su propia pintura del siglo XVIII, preparada con los historiadores del arte Roberto Longhi y Guido Zucchini y con préstamos llegados incluso de Alemania y Francia. Dio un peso especial a Giuseppe Maria Crespi, y este retrato colgó allí con el número 12, prestado por Carlo Foresti, un coleccionista de Milán. La muestra cerró a finales de julio, y de ella nacieron las colecciones municipales de arte de la ciudad.
Del retratado casi no se sabe nada más que lo que dice el título, un canciller llamado Florius Senesius. En una ciudad italiana de la época, el canciller era el funcionario que redactaba y custodiaba los documentos de un tribunal, un gremio o una institución eclesiástica, y la ficha del museo no dice a qué oficina servía. El museo fecha el lienzo hacia 1730 a 1740, cuando Crespi tenía entre 65 y 75 años. En 1939 pertenecía a Jacob Heimann, marchante de Nueva York, que lo vendió al museo en 1945.




