
San Juan Nepomuceno confesando a la reina de Bohemia
Ficha
La historia
En 1729 la Iglesia proclamó santo a Juan Nepomuceno. Era un sacerdote de Praga muerto en 1393, y para entonces su historia se contaba así. Había sido confesor de la reina de Bohemia, se negó a revelar al rey Wenceslao IV lo que ella había confesado, y el rey mandó arrojarlo desde el puente al Moldava. En los años siguientes a la canonización su imagen se extendió por toda la Europa católica como guardián del secreto de confesión.
Giuseppe Maria Crespi, con unos 75 años, pintó la confesión misma hacia 1740-1743. Sobre el confesonario corre una línea latina del Evangelio de Juan, a quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados. Carlos Manuel III, rey de Cerdeña, compró el lienzo en Bolonia. En Turín no siempre se recordó a su autor. Una litografía hecha después de 1825 para una serie que reproducía los cuadros de la galería real lo atribuye al español Murillo.




