
Nicolae Grigorescu · PD
Campesino alegre
Ficha
La historia
Hacia 1894, cuando Grigorescu pintó a este campesino, Rumanía era un reino joven, proclamado apenas en 1881 y empeñado en darse una imagen propia. El pintor había pasado una temporada en Francia, cerca del bosque de Fontainebleau, entre los artistas de Barbizon que trabajaban al aire libre, y volvió con esa luz clara pegada al pincel. En lugar de boyardos o grandes escenas de historia, eligió al campesino rumano, y lo pintó sin miseria ni discurso: el hombre sonríe, con el gesto suelto de quien ha sido sorprendido en un momento cualquiera. Para muchos rumanos, este tipo de figura acabó confundiéndose con la idea que el país se hacía de sí mismo. La factura es rápida, casi un apunte, y deja que el color y la luz hagan casi todo el trabajo.




