
Nicolae Grigorescu · PD
Claro del bosque
Ficha
La historia
Un claro de bosque, la luz filtrándose entre los árboles: es uno de los motivos favoritos de Grigorescu en sus últimos años. Hacia 1896 el pintor vivía ya retirado en Câmpina, un pueblo al pie de los Cárpatos, y salía a pintar directamente en el campo, con el caballete plantado entre la hierba. Esa costumbre la había aprendido en Francia, con los paisajistas de Barbizon, y en Rumanía era todavía poco común, pues la mayoría de los cuadros seguían haciéndose en el taller. Aquí no hay anécdota ni figura que cuente una historia, solo el aire, la vegetación y el modo en que el sol rompe la sombra. Grigorescu daba estas pinceladas sueltas, casi sin dibujo previo, dejando que las manchas de verde y ocre se ordenaran a distancia.




