
Cristo en la columna
Ficha
La historia
Este Cristo atado a la columna mira de frente a quien lo contempla. De la corona de espinas caen gotas de sangre, tiene lágrimas en las mejillas y una cuerda le sujeta el brazo. El fondo oscuro y la figura de medio cuerpo recuerdan, según el museo, a Antonello da Messina y a la pintura veneciana. Durante más de dos siglos, el nombre de su autor fue cambiando. Los inventarios Borghese lo dieron a Mantegna y luego a la escuela de Perugino. En 1897 el experto Bernard Berenson propuso al milanés Andrea Solario. En 1928 el historiador del arte Roberto Longhi lo atribuyó a Lorenzo Costa, y la crítica posterior lo ha aceptado. El museo sitúa la tabla a comienzos del siglo XVI, cerca del retablo de san Petronio que Costa pintó en 1502 y que hoy se conserva en Bolonia.




