
Wilfredor · PD
Cristo en la columna
Ficha
La historia
Hacia 1476 Antonello da Messina pintó esta tabla diminuta, apenas mayor que una mano, para la oración privada. Muestra a Cristo atado a la columna de la flagelación, en primerísimo plano, con la corona de espinas trenzada sobre el cabello y la mirada alzada al cielo. El siciliano dominaba la pintura al óleo como casi ningún italiano de su tiempo, y aquí lo demuestra en dos detalles minúsculos: dos lágrimas que resbalan por la mejilla y una gota de sangre cuajada bajo el nacimiento del pelo. La obra reapareció en 1863, comprada a un tratante en Granada, y durante años se atribuyó a Andrea Solario. Solo en el siglo XX se reconoció como un Antonello. El Louvre la adquirió en 1992.




