
Cristo en la columna
Ficha
La historia
Durante mucho tiempo esta pequeña tabla figuró bajo un nombre más ilustre. Cuando llegó a la Accademia desde una colección veneciana en la década de 1850, se la tenía por un Antonello da Messina, y esa atribución se mantuvo hasta comienzos del siglo XX. La invención sí es de Antonello: Cristo muy de cerca, de medio cuerpo sobre fondo oscuro, atado a la columna y con los ojos alzados, para que quien rezaba en casa se encontrara con su sufrimiento a un palmo. Pero quien pintó la tabla fue casi con seguridad Pietro de Saliba, sobrino del maestro. Hacia 1490 vivía en Venecia y hacía repeticiones de las composiciones de su tío para clientes particulares. El prototipo de este tipo está en el Louvre. Tenemos ante nosotros una de varias copias fieles que difundieron la fórmula devocional de Antonello desde Sicilia por el norte de Italia, hasta habitaciones donde se la miraba a diario, de cerca, a la luz de una vela.