
Cristo coronado de espinas
Ficha
La historia
Guido Reni pintó esta cabeza de Cristo sobre cobre en Bolonia, probablemente entre 1617 y 1620, y unos 15 años después volvió a pintarla. Esa segunda versión, de comienzos de la década de 1630, pertenece al Detroit Institute of Arts y tiene casi exactamente las mismas medidas. Puestas una junto a otra, dejan ver cómo cambió su mano. Aquí el modelado es firme y los contrastes de luz son intensos, y por eso el catálogo del patrimonio italiano la sitúa entre sus obras de juventud. La cabeza de Detroit está pintada con una pincelada más suelta y rápida. Cristo lleva la corona de espinas y alza los ojos, y el museo lee en esa mirada el sufrimiento y, al mismo tiempo, la búsqueda del Padre. El cobre de Detroit llegó a Estados Unidos en 1889, cuando el editor de prensa James E. Scripps lo compró en Christie's, en Londres.




