
Cicerón sentado con su primer discurso contra Catilina en la mano
Ficha
La historia
En el año 63 a. C., siendo cónsul, Cicerón denunció ante el Senado una conjura contra la República encabezada por Catilina. Aquí está sentado en el suelo, con túnica roja, junto a las fasces con el hacha, la insignia del cónsul, y el libro abierto es la primera de sus Catilinarias. En la página se leen sus célebres primeras palabras, Quousque tandem, con las que preguntaba a Catilina hasta cuándo abusaría de la paciencia del Senado. El lienzo lo encargó el príncipe Eugenio de Saboya, el general de los Habsburgo, para la biblioteca de su nuevo palacio, el Belvedere Superior, donde colgaba sobre una puerta. Su pareja es un Platón con «La República» en las manos, del boloñés Giuseppe Carlo Pedretti. El museo atribuye el cuadro a Francesco Monti, de Bolonia. Antes se atribuía a otro boloñés, Giacomo Antonio Boni, y el pie de imagen del museo todavía lleva su nombre.