
Guercino · PD
La circuncisión de Cristo
Ficha
La historia
Guercino pintó esta obra en 1646 como retablo mayor para la iglesia de un convento de monjas en Bolonia, donde ya era el pintor más solicitado de la ciudad. No ha llegado hasta hoy ni entera ni en su sitio. Un remate curvo con Dios Padre y el Espíritu Santo la coronaba, y esa pieza cuelga ahora por separado en Bolonia. El retablo salió de Italia cuando las tropas de Napoleón se llevaron las pinturas de las iglesias suprimidas, y desde 1811 se conserva en Lyon, lejos del altar para el que se hizo. La escena guarda la gravedad serena de su última manera, con el sacerdote inclinado sobre el niño mientras María y José miran en esa luz cálida y parda que el pintor prefería en aquellos años.




