
Pierre-Auguste Renoir · PD
Claude Renoir vestido de payaso
Ficha
La historia
En 1909 Renoir tenía 68 años y la artritis lo había dejado muy impedido. Tenía las manos tan rígidas que sus ayudantes debían encajarle el pincel entre los dedos, y aun así pintaba casi cada día en su casa del sur de Francia. El niño es su hijo menor, Claude, al que llamaban Coco, de unos ocho años. Renoir quería un gran retrato de cuerpo entero al modo de los viejos maestros españoles que tanto admiraba, así que vistió al pequeño con una túnica roja de payaso junto a una columna de mármol, como para un cuadro de corte. Coco lo detestó. Las medias blancas le picaban, y las últimas sesiones acabaron en un regateo: aceptó seguir con ellas a cambio de una caja de pinturas al óleo y un tren de juguete. Esos rojos cálidos y suaves son los colores a los que Renoir volvió una y otra vez en sus últimos años, cuando pintó a su propia familia más que a nadie.




