
El suicidio de Cleopatra
Ficha
La historia
Cuando Octavio tomó Alejandría, en el año 30 antes de Cristo, quería a Cleopatra viva. Pensaba llevarla a Roma y exhibirla por las calles en su desfile triunfal, y ella prefirió matarse antes que pasar por eso. Cagnacci la pinta cuando ya se le escapa la vida, recostada en un alto sillón rojo, con una pequeña corona todavía en el pelo y la cabeza caída sobre el hombro. La reina está completamente quieta. Todo el movimiento es de las seis mujeres que la rodean. Unas lloran, otras se inclinan para mirarla de cerca, y a la izquierda dos de ellas alzan las manos ante la serpiente. El museo lee el cuadro como dos maneras de pintar puestas una junto a otra, unas criadas observadas con un realismo inquieto y cortante alrededor de una reina de calma clásica. Cagnacci lo pintó en sus últimos años, cuando trabajaba en Viena, y el lienzo pasó a la colección del archiduque Leopoldo Guillermo, tío del emperador, cuyos cuadros forman el núcleo de esta pinacoteca.


