
Piet Mondrian · PD
Composición con azul, amarillo, rojo, negro y gris
Ficha
La historia
1922 fue el año en que Ámsterdam se puso al día con Mondrian. Vivía en París pintando cuadrículas que muchos de sus compatriotas todavía encontraban desconcertantes, y ese año, por su 50 cumpleaños, este mismo museo, el Stedelijk, le dedicó una retrospectiva. Volvió de Francia para asistir y brindó con sus amigos. Esta tela es exactamente de ese momento. Para entonces había fijado el lenguaje que conservaría el resto de su vida. Líneas negras, solo los tres colores primarios y grandes campos de gris y blanco roto. Observe cómo empuja el color más intenso hacia los bordes y las esquinas y deja el centro casi vacío, de manera que la mirada se va una y otra vez hacia los márgenes en lugar de descansar en medio. A esta forma de trabajar la llamó Nieuwe Beelding, que suele traducirse como neoplasticismo, y creía que podía ir más allá de la pintura, hasta el modo en que algún día se construirían las habitaciones y las ciudades.




