
I, Sailko · CC-BY-SA-3.0
Composición con blanco y rojo
Ficha
La historia
Hacia 1936 Piet Mondrian llevaba años en París reduciendo la pintura a lo esencial, con líneas negras, un fondo blanco y unos pocos bloques de color primario. Lo más fácil de pasar por alto en esta obra está en el borde. Mondrian había llegado a detestar el marco tradicional, porque sentía que imponía una falsa profundidad a una superficie plana, así que construyó el suyo. El lienzo sobresale un poco respecto a un fino marco doble de listones de madera, que a su vez descansa sobre una base más profunda, casi un pequeño pedestal. Quería que el cuadro se sintiera menos como una ventana y más como un objeto que se adentra en la sala. Esa idea iba mucho más allá del estudio. Creía que el arte abstracto avanzaba hacia una unión con la arquitectura, un futuro en el que ese equilibrio puro entraría en las habitaciones y las calles corrientes. Dos años después dejó París por Londres, y en 1940 por Nueva York.




