
La coronación de la Virgen
Ficha
La historia
Hacia 1375, cuando Catarino pintó esta tabla en Venecia, la Coronación de la Virgen se había convertido en uno de los temas favoritos para el remate de un retablo. Cristo posa la corona sobre la cabeza de María, sentados uno junto a otra sobre un fondo de oro trabajado con punzón. Es una tabla pequeña, de apenas 89 por 58 centímetros, y nunca se pensó para estar sola. Era la parte central de un conjunto mayor, cuyos santos laterales quedaron después separados. Mientras en tierra firme los pintores empezaban a ablandar sus figuras en la línea fluida del gótico, Venecia se mantuvo más tiempo fiel a la vieja manera del fondo dorado, y Catarino da a la Virgen y a Cristo algo más de peso y redondez sin abandonar esa tradición. La corona es el detalle en torno al cual se construye toda la tabla, el instante en que María es recibida en el cielo.
