
La coronación de la Virgen con santa Lucía y san Nicolás de Tolentino
Ficha
La historia
Uno de los dos santos que acompañan esta Coronación de la Virgen merece una segunda mirada. Es Nicolás de Tolentino, un fraile agustino muerto en 1305, y aquí, hacia 1375, Catarino ya le ha dado la aureola y lo ha pintado como santo. Roma no lo canonizaría hasta 1446, unos 70 años después de realizarse este retablo. Ese desfase es lo interesante. Su culto, impulsado sobre todo por su propia orden agustina, iba muy por delante de la ceremonia oficial, y un pintor veneciano podía tratarlo como santo reconocido mucho antes de que la Iglesia lo estableciera. A su lado está Santa Lucía, la mártir de Siracusa, en Sicilia, con su atributo. Arriba, Cristo corona a la Virgen sobre un oro repujado, todo firmado por Catarino aunque dejado sin fecha, de modo que el año se deduce por el estilo.
